¿Qué es el Jubileo Circular de las 40 horas?

Jubileo es una gran fiesta religiosa para los católicos. Fiesta del Cuerpo de Cristo, inmolado por nuestra redención, que se hace real y sacramentalmente presente en la Eucaristía, a fin de ser alimento viviente para cada uno de nosotros.

¿QUÉ ES EL JUBILEO CIRCULAR DE LAS 40 HORAS?

El JUBILEO es una devoción que nos llena de ALEGRÍA, JUBILO, y consisteadorar a Jesucristo de modo ininterrumpido, ante la Sagrada Eucaristía o Santísimo Sacramento, durante 40 horas, recordando el tiempo que permaneció, muerto, en el sepulcro.

Se llama CIRCULAR, porque durante todo el año, cuando termina en una Iglesia de la Diócesis inicia enseguida en otra, de modo que la adoración eucarística no se interrumpe durante todo el año dentro del territorio de una Diócesis. Y así, siempre, alguien, en algún lugar de nuestra Diócesis, se encuentra orando por todos nosotros.

 

¿PORQUE EL SANTO JUBILEO?

Fueron muchos los santos sacerdotes que contribuyeron en el afianzamiento y extensión de esta devoción, muy en especial, San Carlos Borromeo, quien le dio su actual configuración: Jubileo de Cuarenta Horas, en el que se expone solemnemente al Santísimo Sacramento, para que los fieles, en el curso de tres días, puedan adorar al Señor sacramentado, con la oración y la penitencia.

En 1592, el Papa Clemente VIII, mediante la Encíclica Graves et diuturnae, después de un diagnóstico humilde y verdadero de la alarmante situación de la Iglesia en esos tiempos, ordena que se establezca públicamente en Roma «la piadosa y saludable oración de las cuarenta horas» en las basílicas y en todas las iglesias para que «día y noche, en todos los lugares y a lo largo de todo el año se alce al Señor, sin interrupción alguna, el incienso de la oración».

Los Jesuitas fueron igualmente los responsables de transmitir la costumbre a las tierras del Nuevo Mundo, siendo México uno de los primeros lugares donde se instauró.

 

LAS 40 HORAS HOY.

Los actuales momentos que vive nuestra Patria, piden a la Iglesia vivir su fe con el entusiasmo de los primeros cristianos.

Sin lugar a dudas, la oración será el arma más eficaz para aumentar nuestra fe, esperanza y caridad y contrarrestar la influencia del mal; es la razón que el Papa Clemente VIII invoca con emoción cuando pide a los fieles de Roma orar ante la difícil situación de la cristiandad de sus tiempos: «a todos es manifiesto que cualquier obra humana es vana para superar males tan graves, y que son vanos los trabajos e impotentes las fuerzas, si no se ven ayudadas por el auxilio divino de la gracia celeste.

Ahora bien, para conseguir esta gracia es imprescindible acudir a la oración…, que cuando está hecha con un corazón contrito y un espíritu humillado, llega al cielo, suaviza la ira divina, aparta las plagas y los azotes, e implora la abundancia de la misericordia divina. Por eso los Santos Padres le llaman la llave del cielo, porque cuando la oración asciende, desciende la misericordia de Dios, y esto sucede tanto más fácil y abundantemente cuanto mayor es la asamblea de fieles y personas de bien que, unidas por el vínculo de una misma caridad, ofrecen oraciones continuas» (Encíclica Graves et Diuturnae, 1592).

 

¿De qué me sirve si participo?

El Jubileo es una fiesta anual rotativa cuyo momento es muy útil para remediar las rupturas con Dios, con los hermanos y con la propia conciencia, y vivir el amor, la justicia, el servicio y la solidaridad.

Es una intercesión continua por nuestras actividades, problemas, proyectos, necesidades, y una ofrenda de los principales eventos del año.

Es una continuación del Triduo de Cuaresma, de expiación (eliminación del pecado) y desagravio (compensar la ofensa), por los pecados que se cometen, y una reparación por todos los sacrilegios, irreverencias, indiferencia hacia la Eucaristía, y el incumplimiento dominical.

Sirve como un Jubileo, una alegría, para perdonar deudas, devolver bienes adjudicados, remediar los males de un año, con Indulgencia plenaria (libera todo el castigo).

 

¿Qué obtengo con mi participación?

Con nuestra participación activa y llena de fe y amor, podemos ganar indulgencia plenaria cada día, con las condiciones de confesión, comunión, visita y estación (es decir, rezar 6 veces: Padre nuestro, Ave María y Gloria al Padre, la última por las intenciones del PAPA) u oración bíblica, e indulgencia parcial cuantas veces se visite el Santísimo Sacramento.

 

¿Qué sería de nuestra Diócesis y su pastoral orgánica, sin este aporte de energía espiritual?

Día tras día sube a Dios nuestro culto, y descienden de Él sus bendiciones, gracias a la intercesión de unos representantes nuestros que nos sostienen, como Moisés, en la batalla.

Jesús dijo: “Es preciso orar siempre y sin cansarse” (Lucas 18,1; 1 Tesalonicenses 5,17). Nuestro alimento es hacer su voluntad (Juan 4,34). Jesús dijo: “Pidan y recibirán, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá; porque todo el que pide recibe, el que busca encuentra y al que llama se le abre” (Lucas 11,9).

Estamos llenos de penas, carencias, enfermedades, disgustos, lágrimas, confusiones, y somos incapaces de resolver tantos y tan complejos problemas. Jesús dijo: “Vengan a mí los cansados y agobiados por la carga y yo los haré descansar” (Mateo 11,28). “Por nada se inquieten, sino que en todo tiempo, en la oración y en la plegaria, sean presentadas a Dios sus peticiones acompañadas con acción de gracias” (Filipenses 4,6). Por eso San Pablo exclama: “En todo esto vencemos fácilmente por Aquel que nos ha amado”(Romanos 8,37).

 

1 comentario en «¿Qué es el Jubileo Circular de las 40 horas?»

  1. MUCHAS GRACIAS POR ESTA CATEQUESIS ACERCA DEL JUBILEO, ESPERAMOS QUE MUCHOS HERMANOS NUESTROS SE ACERQUEN A ADORAR A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO EN EL SANTISIMO SACRAMENTO DEL ALTAR Y FORTALECERNOS COMO CATOLICOS EN EL AMOR Y LA FRATERNIDAD

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