¡Sembrador incansable: Sigue sembrando, movido por una gran esperanza! – XV Domingo Ordinario

Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino… otra parte en terreno pedregoso… otra parte entre zarzas… el resto en tierra buena.

¡Sembrador incansable sigue sembrando movido por una gran esperanza!

¡Sembrador incansable sigue sembrando movido por una gran esperanza!

Se trata de una parábola.

Sabemos que una parábola es un relato ficticio de mayor o menor extensión en el que las imágenes se toman de la vida real o verosímil y que con el conjunto, normalmente, se quiere ilustrar una sola verdad religiosa.

En la parábola se compara el conjunto narrativo con otro conjunto del orden religioso y moral. Los detalles pasan a un segundo plano. En la alegoría ocurre lo contrario.

Pienso que es bueno que el anunciador, intérprete o lector de las parábolas no se aleje de este criterio si quiere alcanzar el núcleo del mensaje que se quiere transmitir de esta forma narrativa. El sembrador siembra a voleo. No se detiene en los detalles. Y la tierra es como es. Quienes hayan visitado Palestina y hayan tenido la curiosidad de observar el terreno de aquel país, donde se abundan los cereales, habrá observado sin dificultad que estas realidades del terreno son así.

De este modo se prepara mejor la comprensión de su significado. El sembrador siembra generosamente, abundantemente. No siembra granito tras granito.

Esta realidad narrativa ayuda a la comprensión del talante del sembrador. Se arriesga a perder mucha semilla, pero se arriesga generosamente.

Fuente.

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