¿Comunión en la mano o la boca?

Para orientar y alimentar correctamente la piedad hacia el Santísimo Sacramento de la Eucaristía, debe considerarse el misterio eucarístico en toda su plenitud…

Conozcamos los puntos principales acerca de este tema:

  1. ¿Comunión en la mano o la boca?
  2. Comunión bajo las dos especies
  3. Comunión fuera de la Misa
  4. Finalidad de la reserva eucarística (Próximamente)
  5. Relación entre la comunión fuera de la misa y el sacrificio (Próximamente)

 

¿Comunión en la mano o la boca?

Las monumentales fuentes literarias de los nueve primeros siglos atestiguan unánimemente la praxis de recibir la comunión en la mano como norma general.

Desde los siglos IX al XII deja de ser la práctica habitual y en el siglo XIII casi desapareció completamente.

Parece que las causas más importantes del cambio son: la preocupación en defender la Eucaristía de errores supersticiosos, por tanto evitar que las personas llevasen la Sagrada Hostia consigo; la defensa del significado transcendente de la Eucaristía contra las ideas confusas de los pueblos bárbaros que se convirtieron en masa, y aumentar así el respeto por las Sagradas Especies; y la creciente reverencia para con la Eucaristía, para que solo manos consagradas las tocasen.

Esta nueva costumbre estuvo vigente hasta después del Vaticano II. Por causa de ilegalidades en esta materia, algunas conferencias episcopales solicitaron de Roma un criterio orientador. Entonces, la Congregación para el Culto Divino promulgó la instrucción Memoriale Domini [1], sobre el modo de administrar la comunión, estableciendo que la comunión en la boca permanecía como norma general vigente. Sin embargo, se permitía que las Conferencias Episcopales solicitasen de Roma autorización para dar la comunión en la mano.

[1] AAS 61 (1969) 541-545.

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